Introducción a la Lectura Óptima

Introducción a la Lectura Óptima


Una de las actividades más importantes que realizamos en nuestras vidas, sobre todo en lo que tiene que ver con el aprendizaje de cualquier materia, es la lectura. Sin embargo, la mayoría de las personas no puede definir adecuadamente lo que es la lectura.

Definimos la lectura como un proceso complejo de adquisición de información, que se compone, por un lado, de la captación de los símbolos impresos y, por el otro, de la interpretación de dichos símbolos. Claramente, una de las fases se realiza utilizando como recurso nuestra vista y la siguiente, nuestro cerebro.

Más adelante, la importancia de esta definición se hará evidente.

Dos tipos de lectura

Existen dos tipos de lectura, la lectura oral y la lectura mental.

La lectura oral es la que practica casi todo el mundo. Es la que se enseña en las escuelas a los niños. Es la que conoce cualquier persona que no haya pasado por un curso de aceleración de la lectura como el que usted está tomando.

De la lectura oral, hay dos variedades. La primera es la lectura en voz alta, que llamamos vocalización. Es leer y decir, en voz alta, lo que estamos leyendo. El proceso regular de enseñanza de la lectura consiste de hacer al niño identificar los fonemas conocidos en la lengua hablada –que ha aprendido desde la infancia temprana–, con los símbolos escritos, las letras. Luego, el niño aprende a componer las palabras uniendo dichos fonemas. Con cierta práctica, aprende a leer diciendo lo que lee.

La segunda variedad de la lectura oral es la lectura oral en voz baja, “silenciosa”, para uno mismo. Es la que se enseña, usualmente entre el segundo y tercer grado de escuela elemental. Consiste, básicamente, de la misma lectura oral en voz alta pero, ahora, no se emitirá sonido. Llamamos a esta forma subvocalización, pues es la misma dinámica de la vocalización, pero ocurre en una forma tan baja que la persona no produce casi ningún ruido, aunque se escucha a sí misma.

Una vez que el niño domina esta segunda variedad de la lectura oral, la escuela, como regla general, considera dominada la destreza de la lectura. Se asume que lo que queda es darle material continuamente para leer y que así conseguirá suficiente fluidez y su comprensión mejorará. Lamentablemente, ese abandono de la enseñanza de la lectura a tan temprana edad es la raíz de las dificultades que tantas personas tienen con la lectura.

Existe otra forma de leer –la lectura mental–, que es diferente, porque en la misma se deja de decir, en voz alta o baja, lo que se está leyendo. La persona que lee de esta manera capta las palabras escritas y piensa en su significado sin decirlas, sin pasar por el proceso de decir y escucharse a sí mismo.

Podemos distinguir ambas formas de lectura de la siguiente manera:

Lectura Oral Lectura Mental
Captación visual Captación visual
Vocalización o
Subvocalización
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Audición
Interpretación Interpretación

Como se ve, en la lectura mental se eliminan los pasos –innecesarios– intermedios entre las dos fases que hemos definido como las que componen la lectura en la definición: la captación visual y la interpretación de los símbolos escritos.

La ineficiencia de la lectura oral se demuestra en la cantidad de retrocesos que se ve obligado a hacer el lector lento: lee una oración lentamente, no capta el sentido completo y regresa a leerla para poder seguir el hilo de lo leído. Hace esto una y otra vez mientras lee, invirtiendo en la lectura una cantidad de tiempo y de energía enorme. La comprensión, sin embargo, no mejora mucho a pesar de los esfuerzos.

Esta diferenciación entre lectura oral y mental es fundamental para nosotros, pues ya sabemos leer de la primera forma, oral, y en este curso vamos a aprender la segunda forma, la mental. Hacemos esto pues la lectura oral –en voz baja o en voz alta–, es fuente de distracción continua y sólo podemos hacerla muy lentamente.

Para desarrollar una lectura más eficiente, más veloz y con mejor comprensión, tenemos, necesariamente, que pasar de la lectura oral a la lectura mental. De eso se trata este curso.

Entrenamiento de la Lectura Óptima

La lectura, como vimos, tiene dos fases: captación visual e interpretación mental. En este curso trabajaremos con ambos aspectos, pero en estos momentos nos concentraremos en los relativo a la captación visual, la mecánica de la lectura.

Factores mecánicos

Durante la lectura, nuestros ojos no se mueven continuamente, sino que se mueven, se detienen a captar, se mueven a otro punto, se vuelven a detener y siguen, así sucesivamente, por todo el texto que leemos. Los ojos tienen que detenerse, por fracciones de segundo, para poder captar las palabras. La lectura, en sí, se produce en esas detenciones de los ojos.

Entrenar una forma más eficiente de la lectura requiere entrenar estos movimientos y detenciones de la vista, para hacerlos más rápidos, exactos y rítmicos. A través de los diferentes ejercicios de este curso entrenaremos los siguientes factores mecánicos de la lectura:

• Detención del ojo- El instante en que el ojo se detiene para captar.

– Haremos las detenciones más exactas y precisas.

• Salto del ojo- El movimiento de un punto de fijación a otro.

– Haremos los saltos rítmicos y rápidos.

• Punto de fijación- El lugar donde se fija la vista para captar.

– Haremos los puntos de fijación más separados y escogidos inteligentemente.

• Área de captación- La cantidad de letras, sílabas o palabras que capta la vista en cada detención.

– Ampliaremos el área de captación al máximo de nuestra capacidad física.

• Retorno- Movimiento del final de una línea de texto al inicio de la siguiente.

– Haremos los retornos exactos, para evitar las confusiones.

• Regresión- El movimiento de regresar a releer la oración inmediatamente después de haberla leído. Es consecuencia directa de la forma lenta de lectura, que propicia la distracción y el perder el hilo de lo leído. Por supuesto, también lo hace más lento.

– Eliminaremos por completo este movimiento.

Veamos un ejemplo de estos factores. Cuando se realiza la lectura de una oración como la siguiente:

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El lector oral hace múltiples detenciones y saltos de ojo como se ve a continuación:

 

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A menudo, hace además el movimiento de regresión, y lee nuevamente la oración para poder captar el sentido completo, pues al hacerlo de manera lenta y fraccionada no entiende bien:

L3im4.jpg

Las áreas de captación se indican a continuación:

L3im5.jpg

Un lector eficaz y dinámico leerá la misma oración haciendo menos fijaciones y saltos más largos, sin hacer ninguna regresión, como se puede apreciar:

L3im6.jpg

Y captará varias palabras en cada fijación:

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El tiempo que toma cada detención es el mismo en cada caso, por lo que, en el ejemplo arriba, el lector lento ha necesitado 20 detenciones para captar todo el texto, y ha tenido que regresar para captar bien el sentido, con lo que hizo unas 9 detenciones adicionales. El lector eficaz solamente hizo 3 detenciones, pues sus áreas de captación son más grandes. Cada detención, la de ambos ejemplos, toma el mismo tiempo, por lo que puede apreciarse el potencial de mejoría de la velocidad si se domina la técnica de la lectura óptima.

La comprensión del lector eficaz mejorará a la par que su velocidad, pues no fraccionará el texto en pedazos sin sentido, leerá a la velocidad máxima que le exige el nivel del texto y podrá
concentrarse plenamente en lo que está leyendo sin las distracciones asociadas a la lectura lenta.

Nuestro cerebro tiene una capacidad de captar y procesar información enorme. Cuando leemos despacio, esa capacidad se dirige, entre lapso y lapso de la lectura, a cualquier otro asunto o tema que nos preocupe. Es cuando nos damos cuenta de que hemos estado leyendo sin captar realmente lo que nuestros ojos –mecáni-camente– leían. Para lograr una comprensión mayor, es preciso leer a una velocidad que vaya a tono con nuestra capacidad de procesamiento.

La Tabla siguiente muestra las diferencias más relevantes entre un lector lento y un lector veloz.

Lector Lento Lector Eficaz
Lee y dice en voz baja por
lo que se confunde mucho
• vista-voz-oído-cerebro •
Capta y piensa en lo que
lee con rapidez
• vista-cerebro •
Capta una o dos sílabas

en cada fijación de la vista

Capta varias palabras
en cada fijación de la vista
Lee desorganizadamente
según va diciendo lo que lee

en voz baja

Lee con ritmo
y velocidad constante
lo que ayuda a su concentración
Regresa a releer
constantemente porque
pierde el hilo de lo que lee
No regresa mientras está
leyendo, pero tiene más tiempo
para revisar su lectura
Se desconcentra
continuamente y su mente se
va a otro lado todo el tiempo
Lee a la velocidad mayor
y pone toda su capacidad de
pensamiento en la lectura
Se detiene constantemente
por lo que pierde el hilo,
para meditar sobre lo leído.
Se detiene ocasionalmente
para meditar sobre lo leído.

 


Las siguientes preguntas abordan los puntos principales de esta lección, Introducción a la Lectura Óptima. trata de contestarlas y, de ser necesario, regresa al texto según necesites.

1. Según el texto, ¿cuál es la definición de la lectura?

2. ¿Cuáles son los dos componentes del proceso de la lectura?

3. ¿Cuáles son las dos formas de lectura?

4. Mencione los factores mecánicos envueltos en la lectura. (Son 6)

5. ¿Por qué el lector lento hace el movimiento de regresión?

6. ¿En qué se diferencia el lector veloz del lector lento?


Felicitaciones, has completado la primera lección del curso Lectura Óptima.

En la próxima lección, te presentamos el primer ejercicio que vas a realizar para lograr la meta de optimizar tu lectura. Te explicaremos en detalle cómo se hace el ejercicio y podrás hacer el mismo tanto utilizando las páginas de práctica en pantalla, como el ejercicio imprimible para hacerse cuando no estés conectado.

En lecciones subsiguientes, seguirás adentrándoste en el conocimiento de la Lectura Óptima y realizando nuevos ejercicios que irán, en forma escalonada, desarrollando tu capacidad más y más. A la vez, realizarás nuevos tests para ir midiendo tu progreso.

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